Muchos, curiosamente, pasamos
por una situación particular mes tras mes. Muy triste, muy real. Se resume en
la siguiente frase:
¨Me sobra mucho mes al final
del sueldo¨
Por más que intentemos no
salir, no comprar regalos caros, complacernos menos y hasta portarnos mal para
que la novia no quiera salir a cenar o al cine, el dinero simplemente no da. Es
bueno que entiendas que eso no te pasa solo a ti, nos pasa a la mayoría de las
personas.
Te entiendo, día tras día se
presentan situaciones que nos obligan a desembolsar dinero y lentamente nos
vamos quedando sin nada. Nos vemos obligados a financiarnos usando una
tarjeta de crédito, pidiendo un préstamo al banco o caemos en la peor de todas,
usar un usurero.
En varias entradas hemos
hablado del ahorro, ahora hablaremos de algo que lo acompaña y acomoda el
proceso: un buen control de gastos.
Necesitas saber dónde,
cuando, en qué y todos los detalles necesarios sobre tu dinero. Solo sabiendo
esto podrás recortar eficientemente; manteniéndote cómodo y mejorar tu calidad
de vida financiera. Creo que puedes dormir más tranquilo con un buen número en
el banco como colchón financiero.
Una persona libre
financieramente dijo una vez:
‘’Antes, cuando veía mi
cuenta de banco, me daban ganas de llorar; hoy, cuando tengo ganas de llorar,
veo mi cuenta de banco. ’’
Entiendo que muchos, sino
todos, queremos llegar ahí. Esto solo logra ahorrando correctamente. Para
mejorar tu proceso de ahorro, trabajaremos el proceso de gastos.
Lo primero es:
Elaborar un buen presupuesto.
Solo con un presupuesto bien
elaborado podrás:
1.
Saber a dónde va
tu dinero.
2.
Identificar y
mejorar áreas de gasto.
3.
Lograr un buen
ahorro.
4.
Crear estabilidad
financiera.
Un buen presupuesto se
elabora para un año completo, con el mayor detalle posible.
Te recomiendo sacar papel y
lápiz, agenda o celular, y anotar
exactamente cuánto dinero te entra, de donde y cuando. Para tener una
estimación de tu ingreso total de un año.
Iniciaremos trabajando con
tus ingresos.





